Swipe to the left

¡10 cosas que nadie te cuenta sobre el embarazo!

¡10 cosas que nadie te cuenta sobre el embarazo!
Por Petit Oh! 3 months ago 6295 Vistas No hay comentarios

Dentro de la cabeza de toda mujer (y yo me incluyo) siempre nos imaginamos el embarazo como una etapa cálida y tranquila: la dulce espera de nuestro retoño. Nos imaginamos que estaremos estupendas con una barriguita redonda y echada para adelante, que haremos yoga y que desayunaremos con otras mamis igual de preciosas que nosotras. Pero no. Eso solo pasa en nuestra cabeza y en los anuncios de la tele.

Así que hoy me he dispuesto, en clave de humor, a relatar todas aquellas cosillas, tonterías, anécdotas, algunas más llevaderas y otras menos, que son la realidad del embarazo. Alguna tiene la suerte de solo pillar dos o tres y otras se llevan la palma, pero tranquilas, al final rendimos cuentas todas. Decídmelo a mi, que disfruté de un embarazo bastante bueno y después me estampé en el puerperio!

1. Las archi-conocidas nauseas matutinas: que pueden ser matutinas o pueden ser “nauseas-detodoeldía”. Mi madre, que padeció de las primeras, siempre me contaba que descubrió que levantándose y bebiéndose un vaso de leche, vomitaba todo lo que el cuerpo le pedía, y ya se quedaba tranquila todo el día. Quién sabe, a lo mejor a alguien más le sirve.

2. Los ardores: De estos me los llevé yo todos, tranquilas! Y no sufráis, el dicho de toda abuela “si tienes ardores te saldrá pelud@”, es mentira. Yo tuve ardores durante toooodo el primer y el tercer trimestre, y me salió una niña pelada como una bola de billar!

3. Las rampas nocturnas: es exagerado. De golpe tu estás durmiendo cual marmota y te despiertas notando como todo el gemelo se te sube hacia arriba. Alguna noche yo había llegado hasta a oír como se subían… La primera noche que me pasó, del grito que pegué, el amore se pensó que estaba de parto!

4. Hambre por dos no, por cuatro: suerte tuve de pillar el hambre en el último trimestre, porque sino juro que hubiera sido más fácil saltarme que rodearme, que podría haberme cogido de las rodillas y rodar colina abajo. Madreeee! Te coge un hambre que podrías comerte una vaca, con pelo y todo!

5. Imposibilidad de comprar ropa decente: Aquí hay un vacío importante y un negocio con éxito asegurado. Siempre le digo al amore que un día me despertaré y montaré una empresa de ropa premamá. A ver, que estamos embarazadas, no cumpliendo condena!! Parece que tengamos que ir vestidas como pordioseras. Al final todas acabamos con lo mismo, con los leggins y la camiseta de rayas a lo marinero. Os doy un consejo que me dieron a mi, si como yo sufrís el embarazo de invierno: odiaréis el jersey y/o abrigo que os pongáis porque siempre os veréis igual, así que si tenéis un abrigo que os guste mucho, guardadlo para el invierno siguiente.

6. Los tobillos de elefante: es bochornoso. Yo me los miraba y no daba crédito. Miraba fotos mías del verano pasado para decir: ¡ves! ¡Ves como los tengo hinchados!

7. Over-booking de hormonas: no saben dónde meterse. La placenta es como un generador (sin el como) que va esparciendo por doquier hormonas. Te salen a borbotones. Lo más curioso es que los padres (los machos) empatizan mogollón, hasta el punto de llegarnos a emocionar por pelis ñoñas de domingo por la tarde solo por el simple hecho de que apareciera un parto!

8. La próstata de un abuelete: tomároslo como un ensayo de la de veces que os vais a levantar cuando vuestro retoño. La única diferencia es que durante el embarazo os levantaréis medio sobadas y volveréis a la cama para dormiros al minuto. Cuando vuestro retoño haya nacido, la cosa no será de minutos…

9. Olfato del reino animal: es increíble. Yo una vez olí una cebolla podrida en el fondo del cajón, lo juro. Un familiar me dijo una vez que es un instinto que desarrollamos para no intoxicarnos y hacer daño al bebé. La naturaleza es muy sabia. Por lo tanto, si estáis embarazadas no es un buen momento para pasearse por mercados de Marrakesh o ir a la lonja a hacer la subasta de pescado.

10. Y… te volverás una compradora compulsiva! Y esto no es ningún mal. Cuando estás embarazada te vuelves loca buscando tiendas, cuentas de Instagram, artesanos, todo lo relacionado con el mundo infantil. Y desde que se inventaron las compras online, ya es la bomba! Creedme, os haréis amigas del mensajero.

Pero… Y siempre hay un pero, y esto seguro que SÍ que os lo han dicho, y es algo en el que tooodas las madres del mundo mundial estamos de acuerdo, MERECE LA PENA. El día que tienes a tu bebé en brazos se te olvida todo, luego empieza otra aventura pero eso no viene a cuento ahora.

Y no quisiera acabar sin antes deciros que viváis de una manera plenamente consciente vuestro embarazo, que no lo sintáis como un trámite o una espera para llegar al destino de la maternidad. Disfrutad de los 9 meses (todo lo que los 10 puntos anteriores os dejen), fotografiadlo, amadlo, escribidlo, compartidlo, lo que queráis, pero disfrutad al máximo de esos 9 meses, nunca sabréis si volverán a repetirse!

Esther Martínez.- Maestra de educación infantil y primaria. Madre de la pequeña Valentina de 2 meses.

Si quereis seguirme:

Instagram: @estoreta

Blog: http://estoretaquotidien.blogspot.com.es

Posteado en: Embarazo